HISTORIA DE LA MEDICINA
HOMEOPATICA EN MEXICO (1849-2001)

El hablar de 150 años de historia en unas cuantas
páginas no es fácil, sin embargo, el objetivo de este
pequeño ensayo es mostrar el desarrollo de la ciencia homeopática
en nuestro país desde sus inicios hasta nuestros días,
dividido en 5 etapas, de acuerdo a los acontecimientos más importantes
que definen cada una de ellas. La Etapa I (1849-1893) incluye los primeros
años caracterizados por las prácticas aisladas de los
médicos homeópatas. La Etapa II (1893-1921) contiene los
años de la oficialización y la prosperidad de asociaciones
y escuelas. La Etapa III (1921-1940) consigna la mayoría de los
conflictos con las autoridades. La Etapa IV (1940-1960) se caracteriza
por un lento florecimiento de las escuelas y grupos de estudio. Es durante
la etapa V (1960- ) que se inicia y prosperan los estudios de posgrado
en México. Este trabajo comprende diversos acontecimientos en
la historia de nuestra joven república, especialmente años
muy difíciles.
Palabras clave: Iniciadores. Primer hospital y escuela homeopaticos
reconocidos por el gobierno en el mundo entero. Conflictos. Decretos
presidenciales
INTRODUCCION Y MARCO HISTÓRICO (1)
La llegada de los primeros médicos homeópatas
a México en el año de 1849 (2) coincide con la pérdida
de más de la mitad del territorio nacional (2.1 millones de Km
cuadrados) después de la guerra con los Estados Unidos y el fin
de la décima presidencia de Antonio López de Santa Anna,
figura sombría en la historia de nuestro país. Entre los
años 1848 a1853 diversos gobiernos militares interinos ostentaron
el poder en la caótica nación, hasta que nuevamente el
Gral. Santa Anna se instala por undécima y última vez
en la presidencia, cobrando impuestos hasta por el número de
puertas, ventanas y mascotas de las casas.
Las guerras de Reforma, la Constitución de 1857,
la guerra de los 3 años (1858-1860), la intervención europea,
el efímero Imperio de Maximiliano y Carlota (1864-1867) y la
restauración de la república caracterizaron a los primeros
años de la homeopatía en México.
El largo periodo de paz y prosperidad del porfiriato
(1876-1811) permitió que finalmente las agrupaciones de estudio
prosperaran y pudieran fundarse escuelas y hospitales homeopáticos
(3). Después de un breve período de gobierno democrático
de Francisco I. Madero (15 meses) nuevamente la guerra y la destrucción
asolaron a nuestra patria, en esta ocasión fue Revolución
Mexicana, guerra fraticida y nefasta, que duró más de
una década.
Después del asesinato de Alvaro Obregón
en 1924, el Gral. Plutarco Elías Calles fue la figura dominante
de la política mexicana. Durante su gobierno, caracterizado por
las tendencias marxistas y la persecución religiosa se llevó
a cabo la Guerra de los Cristerios (1927-1929), evento que contó
con mayor participación popular que la propia Revolución
Mexicana.
A partir de 1928 se inicia el período denominado
maximato, ya que Calles se proclamó el "Jefe Máximo
de la Revolución". Después de los breves gobiernos
interinos de Emilio Portes Gil y Pascual Ortiz Rubio tomó posesión
del gobierno del país el Gral. Lázaro Cárdenas.
(1934-1940), último militar en la presidencia de la república.
En su sexenio se estableció un orden social y se desterró
definitivamente a Calles de toda influencia política. Fue durante
este período que los médicos homeópatas libraron
sus más intensas batallas, llegando a derrotar al Presidente
de la República (4).
Durante los gobiernos siguientes el país comenzó
un largo período de recuperación, llegando a su máximo
en los gobiernos de Adolfo Ruiz Cortines (1952-1958), Adolfo López
Mateos (1958-1964) y Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970). Esta época
se conoce en el lenguaje de los economistas como el "desarrollo
estabilizador", durante la cual México gozó de una
gran estabilidad económica.
Durante el sexenio siguiente (1970-1976) la economía
nacional empezó a deteriorarse y a su fin se presenta una gran
devaluación (de 12.50 a casi 20 pesos por dólar), que
le quitó la paridad fija al peso mexicano y fue la primera de
muchas que han ocurrido hasta ahora.
Estos últimos años se han caracterizado
por la inflación y las devaluaciones monetarias, en una palabra,
por la crisis económica, que perdura hasta ahora.
A partir de enero de 1994 se inició la guerrilla
en el sur del país, con el movimiento abanderado por el Ejército
Zapatista de Liberación Nacional, conflicto no resuelto hasta
la fecha.
ETAPA I
LOS PRIMEROS (1849-1893)
Correspondió a médicos españoles
llegados de Cuba la introducción y la práctica de la medicina
homeopática en nuestro país. Dentro de los diversos cronistas
existen diferentes versiones, sin embargo, después de cuidadosas
investigaciones podemos decir que el primero de ellos fue el Dr. Cornelio
Andrade y Baz, quién arribó a las costas mexicanas en
1849. Venía como médico de cabecera de la familia Bringas
y permaneció solo 6 años en México, radicando en
Orizaba, Veracruz (2).
El año de 1850 registra la llegada del Dr. Ramón
Comellas (2), médico catalán excatedrático en la
Universidad de Valencia, y, entre otras varias distinciones, fundador
del Instituto Médico Valenciano (3). Es el autor de la primera
publicación homeopática en nuestro país, titulada
"Reseña sobre la homeopatía dedicada a los mexicanos"
(5). Este pequeño escrito, de 24 páginas, contiene una
breve introducción histórica así como las principales
indicaciones que debe seguir el paciente de la medicina homeopática.
Este hecho, así como él haber sido el primero en enseñarla,
a sus principales discípulos, Julián González,
y Rafael Degollado, le acreditan con toda justicia el ser considerado
el introductor de la homeopatía en México.
El Dr. Salvador Riera, también español,
con títulos de las Universidades de Madrid y la Habana, arribó
a Mérida, Yucatán en 1851, donde protagonizaría
los capítulos iniciales de la historia de la homeopatía
en Yucatán (6).
1854 registra la llegada del Dr. José María
Carbó, medico catalán procedente de Cuba, quién
llegaba expresamente a combatir la epidemia de fiebre amarilla que asolaba
el puerto de Veracruz (7). Su destacada labor con los enfermos a su
cargo en el castillo de San Juan de Ulúa le valieron un reconocimiento
del presidente Santa Anna y el primer permiso para ejercer oficialmente
la homeopatía en la República Mexicana (8).
En 1855 arribó a México el Dr. Narciso
Sanchíz, quién instruyó a los primeros prácticos
mexicanos, Alfredo Domínguez Ugalde y Pablo Fuentes Herrera (9).
En 1861 el Dr. Fuentes Herrera, junto con Pascual Bielsa,
fundan la primera agrupación homeopática del país,
la "Sociedad Homeopática de México", con el
objetivo primordial de experimentar la flora y fauna nacionales para
elaborar una materia médica mexicana. La revista editada por
este grupo, denominada "La Gaceta" fue la primera en su género
en el país. (9). Desgraciadamente las precarias condiciones políticas
determinaron que la vida de esta institución fuera solo de unos
cuantos meses (9).
El primer médico mexicano converso fue el Dr.
Cresencio Colín, convertido a la homeopatía por el Dr.
José Puig en 1870. Este hombre, de dedicación ejemplar,
fue el principal promotor y difusor de los albores históricos
de la homeopatía en México (10).
La figura controversial de Julián González
jugó un papel muy importante en aquellos años. Algunos
autores lo consideran médico (10), y otros, como Ignacio Fernández
de Lara (2) lo consideran práctico. Este hombre, nacido en Burgos,
España en 1832 (2), fue el primer discípulo del Dr. Comellas,
y el segundo en publicar sobre homeopatía en nuestro país.
Su libro "Tratado práctico de homeopatía y guía
de las familias" conoció 2 ediciones, en 1871 (10) y 1879
(11). Este texto contiene, entre otras cosas, una materia médica
con referencias clínicas y el índice de 656 medicamentos
con los que estaba surtida su farmacia, donde don Julián daba
consulta en persona, y ocasionalmente, a los residentes en el interior
del país, por correspondencia (11).
Julián González también fundó
la primera farmacia homeopática en el país, en 1867. En
1869 la farmacia quedó a cargo del Dr. Joaquín Salas,
instalándose en la calle de San Francisco 12. Posteriormente
cambió de domicilio a la Avenida 5 de Mayo 17, luego a las calles
de Tacuba y finalmente a Belisario Domínguez 47 (8).
Durante 1869, gracias a los esfuerzos de Fuentes Herrera
y Julián González, se conjuntaron los principales homeópatas
de la época con el fin de fundar una nueva agrupación
homeopática. El 18 de agosto se presentó el proyecto que
dio como resultado al "Instituto Homeopático Mexicano".
Este grupo empezó sus actividades el 10 de abril de 1870. No
solo tenía por objeto el estudio y propagación del método
homeopático, si no también la discusión científica
y racional, que era publicada en la revista "El Propagador Homeopático".
(3) Esta publicación estaba a cargo de los Drs. Francisco Pérez
Ortiz y José T. Hidalgo.
En 1871 el Dr. Rafael Degollado fundó el primer
hospital homeopático del país, en San Miguel de Allende,
Guanajuato. Desgraciadamente, su vida fue corta (8). Este inmueble se
conserva en la actualidad, en la calle de Diez de Sollano y Dávalos
no 15. En 1980, la Asociación de Médicos Homeópatas
Cirujanos y Parteros del Centro A. C. colocó una placa conmemorativa,
que a la fecha ostenta este predio en su fachada (12).
La homeopatía se difundió por diversas
regiones de la República, El Dr. Francisco Marchena en Puebla,
Miguel Cruz y Canto en Toluca, Nemesio de los Santos Rubio en Yucatán
y el Dr. Ismael Talavera en Veracruz continuaron con la labor iniciada
por Ramón Comellas en 1851 (13).
En 1874 se fundó en la ciudad de México
la "Sociedad Médico Homeopática Mexicana" (13)
a iniciativa de los Drs. Enrique Carrera Lardizábal,
Valdés y Morales, Barona, Medina, Chávez, Antonio Salas,
Ramírez de Arellano, José T. Hidalgo, Rafael Navarrete
y Pablo Fuentes y Herrera, entre otros. Establecieron un consultorio
donde se dieron durante el primer año 8,947 consultas (8). El
órgano de dicha institución fue denominado "El Faro
Homeopático", cuyo primer número se publicó
el 15 de abril de 1874 (9).
El otoño de 1874 marcó la reorganización
del "Instituto Homeopático Mexicano" bajo nuevos estatutos
y una actividad más coordinada en su labor difusora de la homeopatía.
Las conferencias se reiniciaron el 21 de noviembre (14).
Su nueva publicación se denominó "La
Reforma Médica", y se editó como la segunda época
del "Propagador Homeopático". Aparece por primera vez
en enero de 1875.
Los diplomas que otorgaba el Instituto estaban bellamente
diseñados, contenían la imagen de Samuel Hahnemann en
su parte superior, encerrada en un recuadro, y en la parte inferior
un águila con las alas extendidas y una serpiente en el pico.
A los lados 2 columnas con las leyendas materia médica y enfermedades
crónicas del lado izquierdo y experimentación fisiológica
y dinamismo vital del lado derecho. Contenían también
el sello de la Institución, las firmas del presidente y el secretario
así como las fojas en el libro de registro respectivo (15).
En 1879 2 legislaturas estatales reconocieron oficialmente
a la medicina homeopática, gracias a los esfuerzos de Francisco
Marchena en Puebla e Ismael Talavera en Veracruz, ambos de los pioneros
más antiguos en la provincia mexicana. Juan Crisóstomo
Bonilla, Gobernador de Puebla (16) y el Gral. Luis Mier y Teherán,
Gobernador de Veracruz (17) emitieron decretos instituyendo la enseñanza
y práctica de la homeopatía en sus estados.
En 1885, tanto el Instituto Homeopático Mexicano
como la Sociedad Médico Homeopática Mexicana había
caído en un largo y profundo letargo. Fue gracias a los esfuerzos
de Cresencio Colín, del Dr.Oriard, de nacionalidad francesa,
y de un joven y aristocrático médico llamado Joaquín
Segura y Pesado que la homeopatía vivió una nueva etapa
(18). El Dr. Segura y Pesado había ya tomado contacto antes con
la homeopatía por medio de la lectura del Organon y de algunos
escritos de León Simón. De hecho viajó por Alemania
y Francia para conocer a la nueva doctrina médica y ya prescribía
medicamentos homeopáticos, que se cree le habían sido
obsequiados por Cresencio Colín (19).
Después de que el Dr. Colín visitara personalmente
a todos los médicos homeópatas radicados en la ciudad
de México (20), se convocó a la formación de un
nuevo grupo de estudio y difusión. Esta nueva agrupación,
llamada "Círculo Homeopático Mexicano" albergaría
a todos los seguidores de la medicina homeopática en México
y trataría de lograr lazos de unión y compañerismo
entre ellos.
El órgano de este grupo se denominó "La
Reforma Médica", el mismo nombre que llevara en su primera
época, cuando era editada por el "Instituto Homeopático
Mexicano". En la publicación se incluían las actas
de las reuniones de los miembros del "Círculo", así
como artículos homeopáticos y comunicaciones de médicos
homeópatas del interior del país y del extranjero. En
su primer número, editado el 1 de julio de 1885, se habla por
primera vez del uso de altas potencias en México, en este caso
la 200 ch utilizada por el Dr. Joaquín Segura y Pesado en diversos
trastornos respiratorios (18).
Pronto se vio que la nueva sociedad cumplía ampliamente con todas
sus metas. En cada sesión se proponían nuevos miembros
y las filas del "Círculo" crecieron más y más.
Cuando el cólera amenazó nuevamente al puerto de Veracruz
los médicos homeópatas se prepararon a enfrentarlo con
medicamentos homeopáticos, y de hecho redactaron un folleto (21,
22).
El 11 de abril de 1886, durante la celebración
del 131° Aniversario del Natalicio de Samuel Hahnemann y del primer
año de existencia del grupo, concurrieron diversas personalidades
del medio homeopático en México, como Bernardo de Mendizábal,
colaborador y partidario de la homeopatía desde los tiempos de
la fundación del "Instituto Homeopático Mexicano"
por los Drs. Puig y Pérez Ortiz. De hecho, el Sr. Mendizábal
auspició la fundación del malogrado hospital homeopático
de la colonia de los Arquitectos (23). También asistieron don
Julián González, y su hijo Joaquín, expresamente
invitados a la celebración. Durante el brindis, el secretario
del "Círculo", Pablo Fuentes y Herrera, leyó
un escrito de Julián González dirigido a las autoridades
solicitando la fundación de una facultad oficial de medicina
homeopática (23). Todos los médicos homeópatas
concordaban con la idea, que cristalizaría los ideales y esfuerzos
de los primeros pioneros de la medicina homeopática en México.
El último brindis del festejo fue dedicado a estos primeros homeópatas
en nuestro país (23).
Como resultado de esta celebración hubo una mayor
afiliación al "Círculo" y una disposición
nacional a seguir luchando por la causa de la homeopatía.
El siguiente número de "La Reforma Médica"
apareció con 3 meses de retraso en julio de 1886. No era más
el órgano del "Circulo". Nuevamente ostentaba en su
portada el nombre del "Instituto Homeopático Mexicano".
En su editorial, denominada "Ave Fénix", los redactores
de la revista, Joaquín Segura y Pesado, Joaquín González
y Juan N. Arriaga daban la explicación de esta metamorfosis (24).
A instancias de Francisco Aguilar y con el fin de retomar el nombre
de la prestigiosa institución reconocida por las legislaturas
de Puebla y Veracruz, todos los miembros del "Círculo Homeopático
Mexicano" y con sus mismos reglamentos, decidieron denominar nuevamente
al grupo como el "Instituto Homeopático Mexicano".
En esta misma editorial se consignan los conflictos de los homeópatas
en defensa de su doctrina, con una apelación ante el Tribunal
Superior. Este renacimiento tenía como fin una lucha ordenada
y decidida por el futuro de la medicina homeopática en México.
Al contenido habitual de la revista se adicionaron traducciones selectas
de materia médica y ya no aparecieron más las actas de
las reuniones de los miembros (24, 25).
En el número correspondiente al 1 de julio de 1887 de "La
Reforma Médica" el Dr. Francisco Félix Mendoza presentó
un escrito titulado "El Artículo 3° constitucional y
el ejercicio de la Medicina". Después de fundamentar los
antecedentes del estudio y enseñanza de la medicina homeopática
en otros países del mundo, propone que se establezca una facultad
de medicina homeopática por los médicos del Instituto,
reconocida por el gobierno y de hecho plantea las cátedras así
como la formación de un colegio. Los 2 últimos párrafos
del artículo han sido transcritos a continuación (26).
:
"Gobierno Mexicano, no es vuestra misión la imposición
de las ciencias, sino proteger su libertad; cumplid con ese precepto
constitucional y solo así obrareis como requiere la época.
Instituto Homeopático Mexicano, adelante, fundad cuanto antes,
cátedras donde enseñar con perfección nuestras
doctrinas y de donde salgan los verdaderos médicos homeópatas
mexicanos, con las garantías oficiales que os toca recabar del
gobierno como único tribunal competente en el país, sed
el Alma Mater".
Durante los inicios de 1888 el Instituto Homeopático
Mexicano inauguró un dispensario gratuito bajo la atención
del Dr. Ignacio Fernández de Lara. El local fue facilitado por
el Dr. Pánfilo Carranza, actual presidente, en su propia casa
(27).
El proyecto de la escuela cristalizó bajo la
segunda presidencia del Dr. Joaquín Segura y Pesado en 1889,
con el establecimiento de una Academia de Medicina, que impartiría
cátedra de medicina en general y además enseñaría
la doctrina homeopática. Esta escuela inició sus labores
con el Dr. Segura y Pesado como director y el Dr. Bernabé Hernández
como secretario. Las cátedras eran impartidas por: Joaquín
Segura y Pesado, anatomía, Ignacio Fernández de Lara,
clínica, Pablo Fuentes y Herrera, materia médica, Juan
N. Arriaga, patología, Miguel Bachiller, higiene, Joaquín
González, cirugía, Pablo Barona, fisiología, y
Manuel M. de Legarreta, Farmacología (28).
La Academia inicialmente comenzó sus labores en las calles de
la Canoa N° 6 y 7 (hoy Donceles), para pasar posteriormente a Santa
Teresa 18 (hoy República de Guatemala). El primer alumno recibido
fue Fidel de Régules (28).
Para el año de 1892 la labor del Instituto Homeopático
Mexicano y su Academia era ya muy importante. En un pequeño hospital
particular de Tacubaya el Dr. Segura y Pesado habían atendido
gratuitamente a un gran número de enfermos, registrando cuidadosamente
sus historias clínicas, con lo que fundamentaban la eficiencia
de la medicina homeopática (28).
De hecho, fue una curación homeopática la que predispuso
al Gral. Porfirio Díaz, gobernante de nuestro país por
aquellos años, hacia la homeopatía.
De acuerdo a un relato referido por una de sus propias hijas, el Presidente
fue tratado de una vieja osteomielitis por el Dr. Joaquín Segura
y Pesado. La herida, secuela de la batalla de Veracruz, cicatrizó
en 10 días (29).
1893 fue un año clave en la historia de la homeopatía
en México. El acontecimiento más importante fue la fundación
del Hospital Nacional Homeopático, del cual ya hablaremos más
adelante. También de gran importancia fue la fundación
de la "Sociedad Hahnemann", que retomó los orígenes
de la "Sociedad Homeopática Mexicana" (30). Este nuevo
grupo se constituyó inicialmente por los Drs. Luis Alva, Juan
N. Arriaga, Pablo Barona, Rafael V. Castro, Manuel Córdoba y
Aristi, Feliciano Gómez Puente, Lino Mora, José I. Muñoz,
Librado Ocampo, R. C. de los Ríos, Amalio Romero y Mariano Valdéz
(31). Pronto contaron con nuevos miembros de la ciudad capital y de
diversos estados de la República, como Chihuahua, Guerrero, Michoacán,
Sinaloa, Guadalajara, Guanajuato, Querétaro, el Estado de México,
Hidalgo, y Tlaxcala (32). En sus primeros años llegó a
incluir cerca de 45 médicos (28).
El órgano difusor de este grupo se denominó
"La Homeopatía", revista que merece una mención
especial por su contenido y continuidad. Se editó ininterrumpidamente
hasta 1913, año en que las condiciones políticas del país,
en plena revolución, hicieron imposible que siguiera publicándose
(33).
A partir de 1893 los redactores responsables fueron Juan N. Arriaga,
Rafael V. Castro, y. Amalio Romero. La revista constaba de un directorio
social, una sección familiar, una sección científica,
notas clínicas y variedades. Se acompañó de suplementos
para médicos, como fueron la segunda edición de la Materia
Medica de Farrington, los fascículos de Una Ciudad Maravillosa
(temas de anatomía y fisiología ilustrados), escrito por
Juan N. Arriaga, Característicos de la Materia Medica de Allen
y Características de la Terapéutica Homeopática
de Nash.
El primer número de "La Homeopatía" fue premiado
en la Exposición Universal de París en 1900 con diploma
y medalla correspondiente (28).
La segunda época de la revista se inició
en 1933, y la tercera en junio de 1941, cuando los Laboratorios Similia
reiniciaron la edición, en el mes de julio de 1941 tomó
el nombre de La Homeopatía de México, con el que se conoce
hasta ahora (34).
La "Sociedad Hahnemann" trabajó decididamente
por la práctica y difusión de la medicina homeopática
bajo el lema "Constancia y estudio" (35). Fue ampliamente
reconocida y su revista contaba con intercambio en varios países
del mundo.
La edición de "La Homeopatía",
las sesiones científicas y el trabajo de los asociados se suspendieron
a fines de 1913 a causa de la guerra revolucionaria (33).
La "Sociedad Médico Homeopática Mexicana"
funcionó intermitentemente hasta el año de 1917. Su última
mesa directiva estuvo constituida por Juan N. Arriaga como Presidente,
Luis G. de Legarreta como Secretario y Manuel A. Lizama como Prosecretario
(13).
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